Revisión de conceptos sobre la eritrodermia
La eritrodermia es una enfermedad de la piel bastante frecuente, de etiología múltiple y que puede poner en riesgo la vida del paciente. Dado que la mayoría de los casos se presentan a la guardia, y son atendidos por médicos no especialistas, los autores nos brindan una amena e interesante revisión sobre el tema.
La eritrodermia es una enfermedad de la piel que puede amenazar la vida. Esta emergencia dermatológica, es de presentación habitual en la sala de guardia, y su tratamiento efectivo inicial es vital.
La eritrodermia se define como una inflamación de la piel que afecta al menos al 90% de la superficie corporal. Está usualmente asociada con un significativo colapso de la función de la piel y es una emergencia dermatológica común.
La eritrodermia puede desarrollarse extremadamente rápido o de forma gradual. En cualquiera de los dos casos, puede presentarse como una patología plausible de ser interpretada desde distintas disciplinas médicas.
Los pacientes usualmente se presentan a la guardia. El manejo inicial, es entonces llevado a cabo habitualmente por los clínicos y pediatras que los reciben en admisión.
La intención del presente artículo, es brindar una guía para el diagnóstico y el manejo inicial de la eritrodermia, orientada al médico generalista.
Entre las causas más comunes se encuentran varios tipos de eczema, dermatitis, psoriasis y -lo más importante- reacciones adversas a drogas. Ocasionalmente la eritrodermia puede desarrollarse como manifestación de una enfermedad sistémica como la dermatomiositis, el lupus o alguna enfermedad maligna.
Entre las enfermedades malignas que más frecuentemente la provocan se encuentran el linfoma de células T, seguido por la enfermedad de Hodgkin.
En general, los hombres son más afectados que las mujeres (cuando se excluyen los trastornos atópicos y hereditarios) y la mayoría de los pacientes tienen 45 años.
En algunos casos el inicio de los síntomas es brusco y la inflamación es rápidamente progresiva, tornándose severa luego de algunas horas. Esto es particularmente importante en los casos relacionados con drogas. Los casos resultantes de una inflamación preexistente, usualmente se desarrollan de forma gradual.
El eritema generalizado es una característica constante en esta patología, mientras que la descamación es variable. Los pacientes se quejan habitualmente de que la piel se siente tirante. El prurito también es variable, y si es intenso puede ser una pista sobre la presencia de linfoma.
Lo más importante para determinar la causa de la eritrodermia es la realización de una prolija historia clínica, que haga hincapié en los antecedentes de consumo de fármacos, incluyendo los de venta libre y los medicamentos de origen herbal.
Los estudios útiles son: un hemograma completo, una prueba de función hepática, electrolitos, nivel de proteínas séricas, cultivos de sangre e hisopados nasales y de piel para cultivos bacterianos y sensibilidad. Otras investigaciones ulteriores pueden ser necesarias, dependiendo de los hallazgos iniciales. También es importante el estudio de sangre periférica en busca de células de Sèzary, aunque se debe tener cuidado al interpretar el resultado.
El pronóstico de la eritrodermia depende de muchas variables, entre ellas la causa subyacente, la edad, la velocidad de inicio, la medicación concomitante, el tratamiento temprano efectivo y el desarrollo de complicaciones. Con un manejo cuidadoso, la gran mayoría de pacientes que no presenten ninguna otra patología, sobrevivirán al episodio. Mientras que muchos casos se acomodan rápidamente con el correr de los días, otros persisten por meses o años y algunos se recuperan sólo para sufrir recaídas de vez en cuando, muchas veces sin causa aparente. La eritrodermia inducida por drogas en los adultos jóvenes es la que tiene el mejor pronóstico.
Teniendo en cuenta la importancia y frecuencia de esta patología, los autores afirman que todo médico debe conocer los principios diagnósticos y terapéuticos básicos de la misma.
Balasubramaniam, P y Berth-Jones, J
Erythroderma: 90% skin failure
Hospital Medicine 65(2):100-102 Feb 2004
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